miércoles, 7 de junio de 2017

7 de junio conmemoración del Venerable Mateo Talbot.


LOS ALCOHÓLICOS 
TIENEN A UN HERMANO INTERCEDIENDO
 POR ELLOS EN EL CIELO

Mateo (Matt) Talbot nació en la pobreza en Dublín, Irlanda, el 2 de mayo de 1856.

Comenzó a trabajar de obrero en Dublín, Irlanda, siendo todavía un niño. A los 12 años cayó presa de la enfermedad del alcoholismo. Su madre le pedía mucho que dejara la bebida. Él quería dejar de beber, pero no podía, su obsesión y compulsión por beber alcohol era mucho más voraz que sus fuerzas psíquicas y más intensas que su voluntad. 

Cuando despertaba de su borrachera sentía una profunda vergüenza; recurría a lo que es típico de los alcohólicos, a jurar que dejaría de beber, asegurar que no recaería y que pondría todo su empeño en lograrlo… Pero cada vez que llegaba el día del cobro, al verse con dinero, sin control de ninguna índole y casi como un autómata, recurría al consumo abundante de bebidas embriagantes. 

Llegó hasta el extremo de vender todo lo que poseía para bebérselo en alcohol. Talbot llegó a ser un caso crónico de alcoholismo.

Para tratar de aliviar su situación se refirió a un sacerdote católico romano, quien lo hizo consciente de que la única alternativa era aferrarse a Jesucristo y buscar respaldo en la Virgen María. Como Mateo era de tradición católica no tuvo reparos en seguir auscultando la posibilidad de someterse a una espiritualidad según su tradición religiosa.

Mateo Talbot dejó de beber de repente, y se conjetura qué clase de experiencia pudo haber tenido ya que fue en un momento dado que tiró el último vaso de licor que trataba de tomarse. Había jurado en otras ocasiones no beber más, sin embargo, ahora por fin lo lograba, después de haber bebido sin control por 16 años.

Después tuvo que luchar contra las tentaciones, y las burlas de los amigos que lo veían rechazar la bebida una y otra vez.


El sacerdote le brindó un plan de vida que conllevaba una serie de oración ejercicios de piedad. Y Mateo lo tomó muy en serio. Su resolución llegó a ser firme, su deseo de dejar la bebida y mantenerse sobrio lo poseyó por completo mientras iba avanzando en su desarrollo espiritual practicando con vehemencia su fe cristiana.

Su itinerario de vida interior incluía:

1. Eucaristía diaria,
2. Confesión frecuente,
3. Devoción a la Virgen María,
4. Oración intensa,
5. Una rigurosa disciplina ascética,
6. Lectura espiritual,
7. Trabajo,
8. Cuidado de enfermos,
9. Limosnas para sostener seminaristas y obras de misión en el extranjero.

Mantenía una fervorosa ascética. Su jornada comenzaba a las dos de la madrugada. De rodillas rezaba hasta que las campanas le llamaban a misa; después iba al trabajo y llegaba entre los primeros. Prescindía del almuerzo para ir en vez a una choza a orar en soledad. Llevaba una cadena bajo la ropa de trabajo y dejó de fumar —era un fumador empedernido, y eso también le costó mucho trabajo, lo cual acogió como una penitencia más—. 

Después de trabajar 10 horas se conformaba con pocas horas de sueño. Durante muchas noches cuidaba algún amigo enfermo o leía libros religiosos.

Inspirado por su fe, tenía una profunda preocupación por la justicia social. Abogaba por sus compañeros obreros y compartía su salario con los pobres. Hasta contribuyó con un orfanato de New York.



Durante cuarenta años Mateo sólo fue uno más entre los obreros, haciendo su trabajo con responsabilidad y perseverancia. Talbot acostumbraba a decir: "es consistencia lo que Dios busca.”

Todo lo que logró ahorrar de su escaso salario se lo pasó a cuatro seminaristas de la misión en China, para sus estudios.

El 7de junio de 1925, mientras iba a la Santa Misa, Mateo Talbot, a los 70 años de edad, cayó muerto en plena calle, antes de que una mano solícita lo pudiese ayudar.

Lo logró. Vivió por 40 años en completa sobriedad y en unión con Cristo hasta su muerte.

Mateo comprendió la palabra del Señor: "... el Reino de los Cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan” (Mt 11, 12).

Su vida ha sido una inspiración para innumerables adictos en todo el mundo.

San Juan Pablo II, cuando era joven, escribió un artículo sobre Mateo Talbot.

Después de su muerte se manifestó la santidad oculta de este heroico hombre de Dios.



Cientos de alcohólicos y adictos han dado testimonio de su recuperación por la intercesión del ahora Venerable Mateo Talbot.

Este Venerable alcohólico decía a su hermana: “Nunca desprecies a un hombre que no puede dejar de beber, es más fácil salirse del infierno.”

Matt Talbot fue reconocido como "Venerable" en 1973 y está en proceso de canonización. Si usted obtiene un favor por su intercesión, favor avise escribiendo a:




Fr. Morgan Costelloe, Vice-Postulador de la Causa, 21 Cullenswood Gardens, Ranelagh Dublin 6.
Tel: (01) 497 5201 (Irlanda)

O escriba a info@matt-talbot.com (inglés)

Retiros espirituales
-Movimiento Matt Talbot en Estados Unidos
-Asiste a alcohólicos en su rehabilitación.

Contacto (en inglés): Mr. Mel Wordley, 188 Elmwood Avenue, Glen Rock, NJ 67452, USA. Tel: 201 652 88 22 

No hay comentarios: